IDENTIDAD
INSTITUCIONAL
Los actores de la Comunidad Educativa Fiscomisional “Alicia Loza Meneses” asumimos los principios Evangélicos, los valores específicos del carisma de la Congregación Oblata (O.A.D.), los principios, fines, derechos y obligaciones que están estipulados en la LOEI y su Reglamento; priorizando aquellos que de acuerdo a la situación real de la institución son esenciales en la formación del ser.
ESLOGAN INSTITUCIONAL
Ciencia y virtud
Valores Institucionales.
Respeto
A la condición de ser humano y a sus diferencias individuales.
Libertad
Para expresar sus ideas con respeto y coherencia.
Solidaridad
Con los que necesitan ayuda y apoyo dentro y fuera de la Institución.
Justicia
Y equidad en el diario convivir estudiantil.
Humildad
Para reconocerse a sí mismo como un ser en constante cambio y progreso.
Responsable
En el cumplimiento diario de todas sus tareas y obligaciones.
Espiritual
Aceptando a Dios como única fuente de amor justicia y paz.
Esfuerzo
Por lograr los retos y metas planteadas.
Amor
A sí mismo y al prójimo.
Honestidad
Al enfrentar las situaciones cotidianas y asumir responsabilidades.
IDEARIO INSTITUCIONAL
- Promovemos una educación liberadora, creadora y abierta al diálogo que transforma a las personas en protagonistas de su propio desarrollo y mediante una actitud crítica permite al ser humano asumir el compromiso moral de trabajar por el bien común.
- Promovemos una educación de calidad y calidez que permita mejorar las condiciones de vida e igualdad de oportunidades para todos, incentivando el compromiso educativo y la capacitación constante del personal docente, para dar respuestas a las necesidades de los participantes, aplicando procesos de formación que permitan un desarrollo integral, considerando la dimensión cognitiva, corporal, emocional, espiritual y social del ser. Logrando un trato con afectividad y ternura para que las personas se sientan amadas, respetadas, valoradas que les permita vivir con la dignidad de hijos e hijas de Dios.
- Creemos en una educación que busca el desarrollo de todas las habilidades potenciales de los educandos, para que puedan encarar adecuadamente los desafíos de la vida cotidiana, conscientes de su dignidad y capacidades.
- Propiciamos un ambiente en donde exista la corresponsabilidad de todos los actores de la comunidad educativa en los procesos de enseñanza y aprendizaje y en la formación integral de las niñas, niños y adolescentes.
- Asumimos un modelo de evaluación formativo y criterial: Criterios de evaluación en función de los objetivos que identifican capacidades-destrezas; valores-actitudes y se orientan a la formación integral del alumno.
- Consideramos la interculturalidad, y plurinacionalidad como realidad nacional, desde una perspectiva de respeto y valoración, en consonancia con los derechos humanos
- Fomentamos en la comunidad educativa la práctica de valores, mediante la concienciación y el testimonio de vida.
- La justicia es un valor que los estudiantes deben ejercitarse diariamente. Su fin práctico es obrar y juzgar respetando la verdad y dando a cada uno lo que le corresponde, recompensando su esfuerzo y garantizando su seguridad. Aparece en la vida diaria como un factor del que se derivan relaciones más equilibradas y respetuosas, así como el bienestar de la sociedad en su conjunto. La justicia, encuentra dos elementos que interaccionan Los derechos y las obligaciones. Antes de exigir nuestros derechos tenemos que reflexionar en el grado de cumplimiento que hemos tenido de nuestros deberes.
- Consideramos que la innovación es un valor imprescindible en el quehacer educativo, frente a una época de cambios acelerados y profundas transformaciones, en donde los sistemas y subsistemas sociales son complejos e interactúan con el entorno. La innovación concretamente debe ser esencial en alguna dimensión del currículo en donde los estudiantes apliquen el razonamiento lógico, crítico, es decir que además de aprender comprendan, expliquen, argumenten, evalúen casos, busquen alternativas para resolver situaciones problemáticas La innovación debe permitir el establecimiento de un lengua común para fomentar la investigación científica y el trabajo colaborativo.
- Asumiendo el legado de nuestro fundador, el padre Julio María Matovelle, propagamos el amor y la devoción a la Divina Eucaristía porque es la presencia salvífica de Cristo, muerto y resucitado en medio de su pueblo. La Eucaristía es el centro de la vida de la Iglesia. El cristiano debe celebrar permanentemente este sacramento que nos enseña a ser misericordiosos, solidarios a vivir en la verdad, la unidad, la paz, la justicia y el amor.